lunes, 27 de febrero de 2012

UN TIPO QUE AVANZA


Imagen: http://www.fotosjuancastro.com.ar/

Avanza. No sabe hacia donde. Avanza. Se pierde por esas calles que descienden. Tropieza con adoquines y vías de tranvías entrecortadas. Avanza. Se fatiga y transpira. No detiene ni disminuye su velocidad empecinada. Mientras recorre veredas angostas interrumpidas por bolsas llenas de basura, husmea dolorido en su mente imágenes de un pasado que no ha muerto. Avanza. Llega a una gran avenida. La subida a la autopista lo obliga a detenerse. Cuando el semáforo se lo permite decide cruzar. Avanza. En medio del pavimento cae desplomado. Su cráneo se parte en dos y desde adentro sale la imagen de ella, que lo sigue mirando con esos ojos negros penetrantes. ¿Pero tánto daño te habré hecho para que me hagas ésto?, piensa todavía pese a la sangre que recorre a borbotones su rostro. ¿Era para que me dejaras tirado en medio de esta avenida como un perro?. Cierra los ojos. La imagen de ella se va diluyendo y queda un fondo negro que se confunde con el cielo de la noche. Llega una ambulancia. Un médico y el chofer. Una camilla. Lo suben. La ambulancia arranca a toda velocidad. Se pierde con los hilos de luz del gran tránsito. Avanza.