
- Dale, dale, fuiste vos ¿no?
- Uy, che, mirá la niebla que hay...
- No me cambiés de tema, a mí me lo podés decir. Yo no se lo voy a contar a nadie, eh... ¿porqué lo hiciste?
- Estate atento al manejar, negro, la niebla es muy espesa y esta ruta es muy angosta, hay mucho tránsito, andá más despacio ¿querés que nos matemos?
- ¡Yo sé muy bien cómo manejar! Hace como treinta años que hago este camino, con niebla o sin niebla, y vos lo sabés. No te hagás el boludo y contestame lo que te pregunté, ¿querés?...
- No, yo solo te digo porque mirá que últimamente hay muchos accidentes por la niebla. Hasta los que tienen mucha experiencia como vos chocaron y hasta algunos se mataron. ¿Sabías no, que la mayoría de las muertes se dan por los accidentes de tránsito?...
- Si, ¿y?... ¡A mí no te me vengas a hacer el ángel protector!¡Vos, justamente vos, atorrante, delincuente! ¡Si vos sabés que todos lo sabemos! ¡No te hagás el pelotudo y decime la verdad! ¿O querés que frene de golpe y se nos incruste el que viene atrás?
- Mirá, a mí no me amenacés. Creo que no es momento para hablar de ciertos temas. Cuando salgamos de acá paramos y te cuento. Y después de todo, ¿quién sos vos para que te diga mis cosas? Seguí manejando y no me molestés ¿sabés?
- ¿Cómo quién soy? ¡Soy tu amigo, carajo! Si no me lo confiás a mí ¿a quién se lo vas a confiar? Si no tenés a nadie a tu lado... acordate cuando te tuviste que refugiar en mi casa porque ni tu hermano te quería en su casa después de lo que te pasó con la minita esa que te había denunciado... acordate... y como esa tántas cosas de las que te salvé... parece que perdiste la memoria...
- Dale, dale, que yo también se algunas cosas tuyas y son mucho mas grosas que las mías... lo que pasa que vos te manejás en otro nivel...
- Mirá, yo lo único que te digo es que no vas a encontrar a otro que te banque. Si a mí me contás bien todo, yo te voy a poder ayudar. Te conviene, mirá que tengo buenos contactos. Vos sabés que conozco buenos abogados, jueces y hasta a algunos funcionarios de la legislatura. ¿Sabías eso, no?
- A esta altura del partido ya no confío más en nadie, che, y menos en todos esos tipos que vos decís que son amigos tuyos. ¡Pará loco, bajá la velocidad! ¿No ves que adelante parece que va un camión?
- Yo sé lo que hago, boludo. Acordate de aquello de hace tres años que todavía no está resuelto, ¿o es que te olvidaste?... Mirá que si no es por una cosa va a ser por otra. Así que te conviene decirme la verdad, sinó cagaste, no te va a poder sacar nadie de todo el quilombo.
- Bueno, mirá... ¿qué querés que te diga?... fue muy jodido todo... yo, yo la verdad es que no tenía demasiadas salidas... imaginate... una situación así... no aguantaba más... me dejé llevar por el impulso, hay que estar ahí... te quisiera ver a vos como encarabas todo eso... y sí, ahí nomás tuve que hacerlo... ¡fuí yo, sí, fui yo! ¿querés que te lo vuelva a decir? ¡Fuí yo, carajo! ¡Fuí yo!... y te lo grito bien fuerte ¡Fuí yoooooo!....
- Bueno, bueno, calmate, che, estoy manejando, dejate de joder... ahora parece que la niebla está mucho más espesa... ahora sí que no se ve una mierda... che, y decime ¿y lo de hace tres años? ¿es cierto que lo organizaste vos?...