
en la soporífera tarde de marzo
llueve las inundancias de siempre
lenguetea cordones y baldosas
se entretiene con mocasines baratos e imprevistos
llueve y navega inmiscuyéndose en cada junta, en cada agujero secreto
llora como un tango penas que no valen ni una sola pena
llena de miedo zócalos y escalinatas
apaga luces de semáforos indicadores de la nada
se derrama entre cabellos de muchachas impudentes
vuela paraguas de señores rectos, de trajes y corbatas
desarma peinados de señoras ofuscadas
juguetea con niños desprovistos de temores
llueve buenos aires y luego se detiene
para que todo siga igual
1 comentario:
Me gusto mucho, y me produjo una tremenda nostalgia, un viernes en la noche cuando plena luna llena reemplaza al moribundod sol de esta epoca del año aqui( cerca de Londres).
Hace meses que no oía de vos, y hoy supe algo de lo que pensás, a través de Cristina Villanueva.
Y me alegre.de saberte en acción.
Larga vida a tu escritura y tu poesía.
Muchos y afectuosos saludos, compañero,
Marta
Publicar un comentario